September 2012
August 2012
Ahorcada como por una mano invisible… que digo mano, por un puño invisible de extraño parecido con mi corazón… y el corazón apretujado, pedazos de su palpitación se desbordan por las ranuras de una cadena fantasma… de recuerdos y presentismos.
¡Ya basta!, una noche en el hospital y directito al manicomio… diálisis de emociones, estudios almíticos, radiografías de vida y resonancias sentimentales.
Sáquenme de aquí, pero no me lleven a mi casa.
Un atragantado suspiro, la lengua se encuentra con los dientes, los ojos se cristalizan pero no pasa nada… ni una sola lagrima.
Me ausculto, quizá el cansancio sobrepaso la tristeza. Quizá mis sueños se hicieron nómadas y ahora visitan cada rincón de mi locura, son emisarios de bellos paroxismos.
No existe cura para la oníria(sic), por eso me automedico con utopías, son placebos de cosmos para calmar inquietos… realidad absurda de ensueños, alucinación insinuada e insomne de espíritu.
Viviré pues, emocionalmente, pero en absoluto equilibrio sensitivo.